¿ Piden más para robar ?
Mi Columna
Por Carlos Robles Nava

Coincido en que el campo mexicano en general y en este caso concreto me refiero a la gente del sector rural de Coahuila que en la medida en que se le limitan los dineros para producir en sus tierras, se reflejan en demasía las penurias de las familias de ese abandonado sector que cada vez muestra el hambre y necesidades que tiene no solo de comida.
En lo que jamás he dado veracidad es a los falsos “lloriqueos” de no pocos que dizque defienden las carencias de esos desamparados y estoy convencido de que su lucha no es contra del gobierno para que destine más recursos para retomar la productividad de esos terrenos.
Una de dos, lanzan ataques de distintos niveles a los gobiernos federales en turno para que asignen mayores fondos económicos y ellos o sea esos falsos e hipócritas sujetos que se dicen y pregonan ser defensores de las familias rurales, tengan más de donde “rebanar” y tener más recursos propios.
Lo lógico es que si no hay dinero en los ejidos, no hay dinero solo para los ejidatarios, sino tampoco para esos vividores que no se preocupan por las familias rurales, sino por allegarse para su persona de dineros ajenos.
En días pasados, el nefasto líder con una cola más larga que cualquier coyote o rata, disculpando la comparación con la de dos patas, José Luis López Cepeda, “alzo” la voz subrayando que todo recorte que se haga al presupuesto para el campo, se transformará mayor pobreza en el medio rural.
José Luis López Cepeda, hizo sus “pininos” con el nada grata recordado Francisco Navarro Montenegro, dirigente en la Región Sureste de más de una decena de grupos u organizaciones que fueron formadas por el ya fallecido Pancho de “grueso” historial por los “agarrones” que se dio con los gobernadores de su época para conseguir solución a los problemas de “su gente” que en verdad era billetes que iban a los bolsillos del creador en Coahuila del Frente Cardenista, entre otras organizaciones.
Lo que Pancho “peleaba” recurrentemente fueron dineros destinados a programas sociales para “su gente”, aunque que curiosamente nunca les llegaban y en ocasiones ni migajas y se enteraban a través de los medios de comunicación.
Su astucia para eludir los reclamos de “sus descamisados”, la aprendió a conciencia José Luis López Cepeda, quien se zafó de su “maestro Pancho” y se incorporó a la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, que lamentablemente le ha servido para medrar a placer.
Existen denuncias ante las autoridades judiciales de miles y hasta millones de pesos que como “mago” ha desaparecido, viéndose obligados sus “seguidores” a cubrirlos por tratarse de documentos firmados por José Luis López Cepeda, aprovechando el poder otorgado ingenuamente y de buena fe por determinadas sociedades ejidales.
Vuelve a la “carga” este nefasto y supuesto líder campesino, aprovechando la presentación del presupuesto 2018 para el campo mexicano en general y en el que se ha adelantado un recorte de nueve mil millones.
No es gratuita esa frase de que “nunca te creas de la mujer que llora” y aunque este individuo no es fémina, sus lágrimas son como tales para lograr sus objetivos.
(www.intersip.org)

