Mi Columna
Todos dicen lo “mesmo”
Por Carlos Robles Nava

José Antonio Meade, candidato del Revolucionario Institucional a la Presidencia de México en las elecciones del entrante 2018, se comprometió a combatir la corrupción, a no permitir un solo peso al margen de la Ley y no otorgar un solo privilegio.
Lo que significa conforme al proverbio que sentencia “del dicho al hecho hay mucho trecho” y esa promesa de Meade es justo como otros compromisos más que han expresado sus antecesores no solo del tricolor, sino de todos y cada uno de los partidos políticos que han saboreado las delicias de ser “funcionario público” y que solo se han servido del cargo para elevar sus riquezas y posesiones quedando los ofrecimientos en el olvido.
La corrupción oficial o llamada igual gubernamental, no es cosa nueva en México, de una u otra manera se ha manifestado en distintas lejanas y recientes épocas.
En el curso de los últimos 127 años, México ha soportado y aguantado las pillerías de no menos de 25 Presidentes del País, lo mismo interinos como sustitutos y constitucionales y para darnos una ligera “saboreada” de cómo se la “gastaron” los de antes y los de ahora, solo hay que abrir los libros de la historia.
Hacer remembranzas de los primeros años de 1900 en que estuvieron de interinos distintos Primeros Mandatarios como Francisco León de la Barra, Victoriano Huerta o Francisco Lagos Cházaro, entre otros, no tiene caso, pues dudo que haya sobrevivientes que den fe de ello..
Empero si nos remontamos de l940 en adelante, es más prudente y razonable para quienes siguen en este mundo traer a su memoria que en general todos y cada uno de los que han llegado a Los Pinos, una vez convertidos en candidatos oficiales de su partido de afiliación, lo primero que pregonan es que durante el proceso de pedir el voto del pueblo, irán contra los rateros, saqueadores y sinvergüenzas de los dineros públicos.
Las promesas se las lleva el viento o quedan en el olvido una vez llegados al poder presidencial para al final de cuentas resultar igual de “echones” y demagogos que los anteriores.
Nadie puede desconocer que los mexicanos ya se hartaron de tanta corrupción oficial y ese exceso llegó a perder la confianza de los gobernantes, convirtiéndose en la frase de “batalla” para ponerse de moda entre los políticos en campaña y bien puede que José Antonio Meade, tome esa “bandera” aunque no lo cumpla.
El candidato priista Meade, no es la excepción sobre el tenor de su campaña y cosa similar se comprometerán y dirán sus contrincantes de otros partidos políticos, igual que los mal llamados “independientes” entre los que predominan “cartuchos” quemados que incursionaron antes en partidos políticos e incumplieron la promesa de “ir con todo para acabar con la corrupción” y sucediendo lo contrario.
Basta ya de demagogia barata y falsa, los electores exigen realidades y se dejen a un lado las falsas promesas para cambiar al país con menos políticos que dicen mucho mientras buscan y quieren el voto de “su gente” para olvidar todo ofrecimiento una vez que llegan al poder.
Por eso, mi compadre Chón, no se equivoca cuando responde a esas promesas de los actuales políticos respecto a que lo “mesmo” es lo que siempre ofrecen. (www.intersip.org)
