Mi Columna
Recuerdas “el chanclazo”
Por Carlos Robles Nava

Es indiscutible que en el Mundo han cambiado demasiado los tiempos, en todo y para todo.
Lo que antes era bueno, ahora es malo, lo mismo en ciertos alimentos como en costumbres, estilos, en educación, en la convivencia familiar, etc.
El estirón de “orejas”, tirón de pelo, la regañada, el “tablazo” y no se diga el “chanclazo”, ahora son calificados como violencia infantil y castigados por la ley en muchos países incluyendo el nuestro, México, mientras que en el pasado fue como los padres y abuelos de muchas familias, nos “educaban” al o los hijos.
Resulta ahora que el castigo severo físico o corporal en menores de edad, no ayuda a corregir o a una mejor educación, sino al contrario, es factor para tener menos posibilidades de un desarrollo adecuado.
Lo anterior, de acuerdo a las normativas divulgadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
El tema, me trajo recuerdos de mi infancia, en particular cuando mi madre “doña Hortensia o Tencha” como le llamaban los vecinos, nos daba un “chanclazo” cuando nuestro comportamiento no era el correcto. Fui el segundo de cinco hijos, todos hombres, al menos así nos registraron.
También el “chanclazo” era por salirnos sin permiso a jugar con los “chavos” de mi época e igual ya de adolescente por llegar fuera del tiempo que me habían dado permiso para ir las “tardeadas” de esa época con las mejores orquestas del Mundo o sea los discos de acetato de 78 revoluciones, si es que no me equivoco.
Las de antes, me refiero a las “tardeadas” eran máximo hasta las ocho de la noche y mi madre nos advertía de un castigo si llegábamos después de las 7 de la tarde.
Era la “jefa” de la casa, pues mi padre, don Carlos, le dejaba todo el mando mientras él se dedicaba a trabajar y trabajar. La frase se me gravó hasta mi adultez mayor y era “dale un chanclazo para que se eduque”.
Había otras más, pero esta es la que más recuerdo porque era la expresaba más por mi santa madre, porque también hubo otras usadas por las familias de antes como “quien bien te quiere te hará llorar” o “la letra con sangre entra”.
Conforme a UNICEF, en América Latina y el Caribe, uno de cada dos niños ser les educa con ese tipo de expresiones o medidas.
La Directora de UNICEF, Marita Perceval, hizo saber que solo diez países de América Latina y el Caribe, cuentan con legislaciones que sancionan de manera contundente el castigo físico a niños y adolescentes, entre ellos México, Argentina, Costa Rica, Bolivia, Brasil y Venezuela.
Indico que en los países que conforman América Latina y el Caribe, se tiene la creencia de que un tirón de cabello o de orejas sirven para corregir algunas conductas, pero hay evidencias científicas de que no es así.
Por lo tanto adiós al “chanclazo”, estirón de pelo, de “orejas” y otras viejas costumbres deben quedar en el olvido o para el recuerdo de las viejas generaciones. (www.intersip.org)


