Mi Columna
Los niños de hoy
Por Carlos Robles Nava

Aunque es un tema difícil de abordarlo en ciertos niveles, hay necesidad de incluirlo no solo en el interior de las escuelas, sino también en el seno de los hogares, en particular en los casos en que los hijos son aún menores de edad, preferentemente aquellos que cursan estudios entre el cuarto y sexto grado de estudios en escuelas primarias.
Me refiero a las cuestiones de sexo que cada vez se están desbordando más en el interior de las escuelas de educación primaria de algunos municipios de Coahuila.
El tema sobre la sexualidad no es de mucho agrado para algunos grupos de maestras y maestros, empero, no solo son necesarios, sino urgen se impartan pláticas y conferencias al respecto de tal manera que los chamacos estén conscientes de que en todos los temas y no solo en el sobre la sexualidad, hay topes o límites.
Y es que el mundo en general ha dado una vuelta de más de 360 grados, pues no podemos ni debemos desconocer que los niños de ahora actúan como jóvenes y éstos como adultos.
Es cierto que en los libros de texto que entrega el gobierno federal en los últimos años han incluido ciertos temas sobre la sexualidad, pero hace falta se les expliquen directamente sus dudas, pero más que eso, lo que se puede hacer y no hacerlo en su edad o en estos tiempos.
Mucho ayudaría que la Secretaría Estatal de Educación Pública, organizara la impartición de conferencias de especialistas y que sus pláticas y orientaciones estén canalizadas a dos segmentos que serían para niños o menores de edad y adolescentes.
Podríamos enumerar en esta columna infinidad de casos que se han registrado en escuelas primarias de distintos municipios y que en la mayoría de los casos son las maestras y maestros, junto con sus directores que se esfuerzan y hacen lo posible porque estos sucesos no salgan del plantel.
En semanas pasadas, en la escuela primaria de Saltillo, “Revolución de 1910” de la colonia Azteca, las madres de familia se reunieron y acudieron ante la directora de esa escuela alarmadas por una serie de abusos sexuales cometidos en su interior y en los que estaban involucrados alumnas y alumnos de ese centro educativo que ya tenían tiempo de hacer tocamientos entre ellas y ellos.
Lo peor del caso es que la directora del turno vespertino si tenía conocimiento de esa irregular situación, pero procuró ocultarlo.
Todo salió a flote a raíz de una presunta violación cometida en el interior del plantel a un pequeño con discapacidad física, además de otros hechos en que alumnos de un grado le hacen tocamiento a las niñas que aunque se han quejado en las oficinas de la dirección, no se actúa y se deja que las cosas, supuestamente, se arreglen por si solas, lo que no ha sucedido.
Los hechos han sido denunciados directamente por las madres de familia, en particular la indiferencia mostrada por la directora, ante el Departamento Jurídico de la SEDU, cuyo titular tampoco ha actuado para detener estos hechos.
Las mamás y papás debemos también buscar la forma y manera de orientar a sus hijas e hijos menores a no cometer estos hechos indebidos, pues también es responsabilidad y obligación como padres de familia. (www.intersip.org)


