MI COLUMNA
El dilema de los jóvenes
Por Carlos Robles Nava

De las empresas extranjeras que los gobiernos estatales de Coahuila, en turno, han traído a instalarse en Coahuila, se cuenta con los dedos de una sola mano y sobran las que ocupan a profesionistas de diversas áreas, principalmente como licenciados en administración de empresas, arquitectos, ingenieros, licenciados en derecho o contadores.
De esos profesionistas en las ramas indicadas, muchos de ellos con grado de maestría y conforme a un estudio y análisis realizado por la Universidad Autónoma de Coahuila, un promedio del 60 por ciento de quienes acuden a las ferias de empleo, son jóvenes con una alta capacitación en las especializadas mencionadas líneas arriba, pero por desgracia es muy reducida la cantidad de jóvenes con altos estudios que sea ocupado y, esto se ha constatado ya que los inversionistas que arriban a la Entidad buscan y contratan preferentemente a gente que sirva de operarios.
La inclinación de esos inversionistas es contar con jóvenes que vengan de escuelas técnicas o tecnológicas, aunque la otra barrera son los sueldos que ofrecen, considerando la poca experiencia que tienen en el manejo de las máquinas y en personal, pues no hay que olvidar que los nuevos profesionistas van con la idea en la cabeza de que merecen salarios muy altos.
Por otro lado, jefaturas para algunas áreas, las empresas que llegan a Coahuila traen a los que ya tienen y durante un tiempo capacitan a jóvenes profesionistas de la Entidad para luego y paulatinamente ir delegándoles responsabilidades en esos departamentos hasta que una vez estar al cien, asignarlos,
Las industrias extranjeras, eso hay que recalcarlo, vienen a México por el bajo costo que les representan las contrataciones locales y debemos entender que cuando en nuestro país se instituyan salarios similares o cerca a lo que pagan a sus trabajadores de su país, dejarán de venir porque la principal atracción que tenemos es la mano de obra barata lo que les permite a los extranjeros tener mayores utilidades, pues su costo de producción se reduce no solo en los sueldos, sino en el pago de otras prestaciones como Seguro Social, impuestos, etc.
Es probable que no faltan quienes rebatan estos conceptos, pero no hay que olvidad que los negocios de otros países que arriban a México es para abaratar sus costos de producción y vender a precios altos.
Volviendo al tema de los profesionistas que acuden a las ferias de empleo con un título, además de maestrías, postgrados, doctorados, etc., y que sean de egresados de universidades públicas como es el caso de la UAdeC, mucho les hubiese ayudado el haber recibido un curso de orientación para que conocieran que es lo que necesitan las empresas extranjeras que vienen a instalarse a México.
Es por todo lo expuesto, que sobran arquitectos, lo mismo que licenciados de comunicación, en administración de empresas, ingenieros, licenciados en leyes y con otras carreras que nada tienen que ver con la tecnología actual de la mayoría de las industrias.
Muy positivo sería que la UAdeC, impartiera un curso de introducción previo al ingreso a sus facultades para ayudar a los jóvenes de ahora a resolver el dilema que enfrentan para analizar y decir la carrera profesional les conviene estudiar, (www.intersip.org)

