MI COLUMNA
Son llamadas a misa
Por Carlos Robles Nava

De dos mil 455 Presidentes Municipales que tiene México, son pocos los que declaran públicamente sus declaraciones patrimoniales, fiscales y de conflicto de intereses a través de la plataforma denominada 3 de 3, al menos es el resultado de una investigación realizada por reconocido organismo.
No lo harán, por ¿Vergüenza?, cuál, diría el vecino, pues de tenerse no es necesario esperar tanto tiempo para reportar cómo se llegó económicamente al cargo de Presidente Municipal, sino cumplir sin que se le esté exigiendo, porque declararlo es una obligación moral ineludible.
¿Por qué tan apáticos o desentendidos?, simplemente porque aún no nacen las autoridades que apliquen la ley no solo a los Alcaldes, sino a todo funcionario público que está obligado a declarar sus bienes patrimoniales al inicio de su servicio público.
¿ Por qué no lo hacen ?. Muy sencillo, entonces cómo ocultarían las buenas y hartas tajadas de recursos públicos que se llevan.
En estos tiempos, como simple ejemplo de la falta de aplicación de la ley, solo hay que recordar la extraordinaria cantidad de terrenos y fincas que en su tiempo se “endilgo”, así le llaman ahora a los robos o bienes e inmuebles, la familia del ex alcalde de Ramos Arizpe, Ramón Oceguera Rodríguez y de cuyo conocimiento se ha sabido por la pelea encarnizada que en su momento tuvo esa familia en ciertos juzgados, conflicto que ventilan solo hermanos e hijos, sino hasta nietos que exigen su parte de lo mal habido.
El tema, en su momento y época, se generalizó en Ramos Arizpe, Coahuila, no solo en las esferas gubernamentales, sino empresariales y de otros círculos sociales, que lamentablemente estos últimos callan y sueltan la “sopa” como se dice después de “atole”
Según los conocedores en la materia la ley correspondiente a declarar los bienes patrimoniales cuando se llega a un puesto público, es interpretativa y eso es no aprovechado, sino abusado por la mayoría de los servidores públicos y en este caso por los Presidentes Municipales, por lo que sentados y ejerciendo las facultades que le otorgó la elección popular, encajan las uñas hasta más no poder.
La reconocida investigadora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Alexandra Zapata Hojel, declaró que debemos ser más exigentes como ciudadanos para que en este caso, los alcaldes, den cuenta de su patrimonio tan pronto inicien a ejercer el cargo para lo que fueron electos.
Indicó que una de las formas sería el de definirse abierta y claramente que la declaración patrimonial no sean llamadas a misa, sino que se instituya que es toda una obligación, sobretodo en este tiempo en que cada vez se “achican” por las raterías los recursos públicos que reciben las Presidencias Municipales.
En opinión de Sergio Arturo Bárcena, doctor en política mientras la negación de la declaración patrimonial no se defina como obligatoria o voluntaria, serán las arcas públicas saqueadas como sucede en lo actualidad.
Por lo pronto, los mexicanos tenemos que soportar y tolerar, queramos o no estos descarados robos por indefiniciones de nuestras leyes. (www.intersip.org)

