MI COLUMNA
Enséñales desde niño
Por Carlos Robles Nava

En la última decena de sobrevivencia humana, han evolucionado muchas cosas de la vida del mundo actual y me refiero en todo y para todo y llama la atención que se incluyen temas que en el pasado ni por la mente nos pasaban.
Como simple ejemplo, mencionaremos una enseñanza que está sugiriendo a partir de la infancia de nuestras hijas e hijos, la financiera denominada “Credifiel” cuya clientela dominante son funcionarios y empleados gubernamentales de los diferentes niveles a quienes los préstamos se les rebajan quincenalmente de la nómina respectiva.
Concretamente esa institución financiera recomienda orientar a los hijos a partir de entre los tres y cinco años de edad sobre las primeras funciones que debe tener el dinero y para ello sugiere se interactúe con los infantes en juegos para reforzar el aprendizaje y vayan conociendo la diferencia entre las monedas y los billetes.
El siguiente paso debe darse entre los seis y doce años de edad, enseñándoles a ahorrar y que equilibren las cosas primordiales y lo que se puede comprar, para luego educarlos respecto a lo que y cómo deben gastar el dinero.
La última capacitación sobre el valor del dinero y la forma más conveniente de usarlo o gastarlo debe darse en la juventud de la hija o hijo recomendándose que sea entre los 13 y 21 años de edad, que es el mejor momento para poner en práctica lo que aprendieron, al margen de que ya pueden ahorrar lo que ellos mismos ganan.
Señala “Credifiel” que con la enseñanza que les dimos a nuestros hijos desde muy pequeños, llegarán a la vida adulta sabiendo comprar de manera inteligente.
En opinión de esa financiera, con la enseñanza recibida desde pequeños, al llegar los hijos a la edad adulta sabrán comprar de manera inteligente.
Remata la susodicha financiera que la educación financiera es algo importante y asegura que será mejor entendida si se practica desde la infancia.
El tema, relativamente novedoso no podrá llevarse a cabo o practicarse en la mayoría de los hogares mexicanos en donde ese porcentaje de familias escasamente tiene para medio alimentarse y en otros casos ni siquiera eso, consecuentemente hablar de ahorro no solo es prohibitivo sino imposible.
El otro inconveniente y no es que se le estén poniendo “periquitos y piedritas” a los sabios consejos de la financiera Credifiel para que los niños de ahora conozcan el valor real del dinero, aunque no faltan los que sugieren que antes de darse ese paso, debemos orientarlos sobre el sacrificio y trabajo que pasa el jefe o jefa del hogar, según sea el caso, de lo que cuesta en la actualidad ganar un peso.
Otra de las sugerencias es la de educar desde sus primeros años a nuestras hijas o hijos a que sepan que en este mundo de desequilibrios sociales lo representan los millones de niñas y niños como ellos que escasamente tienen mamá o papá, además de un techo que les da calor y bienestar, cuando hay infinidad de infantes que pululan sin rumbo por estas calles de Dios, sin saber ni conocer que es tener padres y un hogar, esto para que aprecien más lo que tienen antes de saber cómo manejar y para qué es el dinero, cuando se tiene. (www.intersip.org)

