Mi Columna
Siempre han mentido
Por Carlos Robles Nava

No hay en México penitenciaria alguna sin auto-gobierno, que para bien o para mal, tenemos que aceptar su existencia aunque las autoridades digan lo contrario, pues sería tanto como reconocer que hay negocio en ese disimulo porque gratis no se cede en poder en ninguna parte.
El gobernador que se fue, eternamente negó y ocultó la verdad, sobre todo las recomendaciones hechas por la Comisión de Derechos Humanos a nivel nacional como la estatal e inclusive, según el decir de algunos de sus colaboradores, el ahora ex mandatario advertía con sanciones a quienes lo contradijeran.
El tema surge como resultado de la visita que a los penales de Saltillo y Torreón, hizo personal de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y publicados en el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017.
Las irregularidades encontradas fueron las de siempre o sea que un grupo “selecto” de presos tiene a su cargo la “máxima” autoridad dentro de esas prisiones en las que se cobran cuotas por todo como tener camastro, recibir visitas nocturnas o a cualesquier hora, tener algunas comodidades en la celda como televisión, celular, etc., no ser agredido o sea protección de quienes mantienen el auto gobierno o llamado también co-gobierno.
Los sobornos y extorsiones de quienes tienen el auto gobierno, es el pan de cada día dentro de esos dos reclusorios que son los más grandes que tiene Coahuila.
En el Penal de Torreón no solo hay extorsiones y sobornos, sino existen otros ilícitos y aunque en dicho Diagnóstico no se menciona cuales ilícitos más figura el tráfico de drogas que es muy recurrente, así como visitas conyugales fuera del horario y días establecidos y atenciones muy especiales y particulares para quienes pueden pagar esos gustos o lujos.
Una muestra de que esos ilícitos siempre han existido en las penitenciarías no solo de Coahuila, sino del resto de los Estados es el hecho de que en el caso concreto del penal de Torreón, en el Diagnóstico del 2016 se detectó y reportaron los mismos problemas.
Por cuanto hace al centro penitenciario de Saltillo, el año antepasado solo se conoció de extorsiones y sobornos.
Ninguna de las penitenciarías de Coahuila cuenta con suficiente personal bien capacitado debido a distintas razones, particularmente el riesgo que se corre en aquellos casos que no se haga lo que pidan los responsables del auto gobierno, consecuentemente por su peligrosidad, es difícil contar con celadores o personal capacitado para hacer rondines en los patios de esos centros carcelarios.
El consuelo que les queda a las autoridades estatales es que comparando los penales de Coahuila con los de otras Entidades, los de Coahuila están en mejores condiciones que sus similares.
Las recomendaciones señaladas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, son subsanadas de inmediato, aunque solo temporalmente, pues no pasa mucho tiempo sin que se vuelva a tener las mismas irregularidades, siendo el cuento de nunca acabar. (www.intersip.org)


