Mi Columna
¿ Ya deben saber ?
Por Carlos Robles Nava
“Soy correctora de estilo”. Esas simples y sencillas palabras que hace años no escuchaba ni veía impresas en algún diario o periódico, atrajeron mi atención para leer una agradable entrevista con una dama que fue identificada como quien adoptó los 117 errores ortográficos encontrados en los libros de texto gratuito de la Secretaría Federal de Educación, aunque ella en lo personal rechaza esa distinción y le da el crédito a las mismas autoridades educativas de la Nación.
Ella es de las tierras del Distrito Federal, joven, esposa y madre de familia, se trata de Paulina Chavira, quien en la entrevista que le hace un diario capitalino, reconoce dos aspectos importantes de quienes escribimos para medios impresos y que son: Nosotros no ponemos atención en la importancia que tiene la ortografía y, la segunda, cómo podemos poner atención sino sabemos cómo escribir bien.
Soy, lo reconozco, de la época de improvisados del periodismo, de los que nos hicimos en la batalla diaria en una redacción y que llegamos a una de esas oficinas de algún periódico o diario, punto neurálgico de todo medio impreso y que en lo personal siempre lo he considerado como el corazón de una empresa editorial.
La señora Paula considera entre los principales errores de quienes escribimos , los siguientes: Monosílabos, la coma, prefijos, la concordancia y las pausas.
Sin considerarme catedrático o maestro en periodismo, le agregaría yo al problema ortográfico, la capacitación y enseñanza en la ortografía en estos tiempos modernos, pues es un hecho que en los centros educativos no solo de primer grado, sino en secundaria, preparatoria y nos vamos hasta el profesional, la ortografía ha pasado no a un segundo ni tercer o cuarto nivel, sino al olvido.
Esto mismo está sucediendo con la lectura y no se diga en la búsqueda del significado de palabras de primer orden, pues ahora, igual se han quedado en las arcas del recuerdo de los diccionarios el hurgar el significado o lo que quiere decir tal o cual palabra.
He tenido conexión y hasta relación amistosa con muchos de quienes han sido Directores de la Facultar de Comunicación Social de la Universidad Autónoma de Coahuila, Unidad Saltillo, de la que han egresado excelentes y actuales ahora periodistas o reporteros hechos y derechos de televisión, radio y periódicos.
Esa cercanía me ha permitido el atrevimiento de comentar con algunos de esos titulares de Ciencias de Comunicación, la razón por la que la Facultad no los obliga a que muestren o presenten facultades de aprendizaje de escribir a máquina, ya que muchos de ellos que llegan a las redacciones de cualquier medio de comunicación, sin saber teclear, probablemente con la idea de que estarán tras un micrófono o frente a una cámara de televisión.
Y, aunque así fuese, cómo pueden desarrollar una redacción sino saben escribir a máquina, he preguntado a mis cuates Directores de la Facultad de Comunicación Social y en su mayoría la respuesta ha sido “ellos deben saber y estar conscientes de que antes de ingresar deben saber escribir a máquina”.
Cosa similar recibo de respuesta cuando cuestiono que muchos de esos nuevos y jóvenes aspirantes a periodistas escriben con demasiados errores ortográficos y recibí eternamente la misma respuesta.
Como jamás he estado de acuerdo ante esos fuertes razonamientos y convicciones de esos Directores, he optado por callar y seguir mi camino.
La joven dama defeña, Paulina Chavira, con sus palabras de soy “correctora de estilo” me hizo regresa 58 años atrás a mis inicios en esta gran profesión y a recordar que tan importante son las áreas de corrección en los medios impresos, la falta de profesionalismo en algunos medios y tomar como la guía más eficaz y certera para sino ser todo un avezado y conocedor de la ortografía, al menos, conocer lo elemental donde hay que poner acentos, comas, punto y seguido, punto y aparte, donde debe ir la “uve”, la b grande o de burro como solían decirnos en la primaria, así donde va una “ese” o una “c” de casa, etc., etc. (www.intersip.org)


