Mi Columna
Son llamadas a misa
Por Carlos Robles Nava
La idea, pero sobretodo la intención, es más que buena y positiva, empero, el mello del asunto será el que se cumpla con las invitaciones hechas por las Autoridades Educativas del Estado, respecto a que los “bolos” y alimentos que se den en las posadas navideñas en las escuelas de educación básica, sean bajas en calorías o para ser más explícitos que sean “light”, en concreto con la menor cantidad posible de endulzantes.
Además en el asunto alimentario, en consideración a la incidencia en el consumo de alimentos con alto porcentaje de carbohidratos y calorías, se está recomendado la ingesta de frutas con menor cantidad de endulzante como la manzana, guayaba, etc., debiéndose evitar frutos secos y sustituirlos por productos frescos, mientras que en el caso de comida, se exhorta a evitar comida con mucho concentrado de harinas y con exceso de grasa.
Se está enviando un oficio por parte de la Secretaría de Educación en Coahuila a cada uno de los directores de las escuelas de kínder, primaria, segundaria y preparatoria a efecto de que sean portavoces de estos consejos por una salud sana ante el sobre peso y gordura que se está presentando en niños y jóvenes en edad escolar.
El llamado y petición, no solo es para los responsables de los centros educativos, sino igualmente para las mamás y papás de los escolapios, estimándose que es desde el seno del hogar de donde debe surgir la disciplina de una buena y sana alimentación.
Otra de las invitaciones hechas por la Secretaría de Educación Pública del Estado, es que se denuncien las cuotas exageradas y fuera de lo justo, en el caso de aportaciones para las posadas que se realicen en las escuelas.
Lo importante de todo esto, es que directores y maestros cumplan y cooperen para que en los bolos y platillos que se las posadas estén compuestos de productos bajos en calorías y carbohidratos y que se cuente con la aportación de los padres de familia para que efectivamente no sean partícipes en darle a sus hijos comidas que les cause mayor peso.
Hacemos hincapié en que todo dependerá de la participación directa del magisterio y padres de familia, porque duele decirlo, generalmente las recomendaciones sobre el particular son justamente como las llamadas a misa, quien lo desee les hará caso o no participa, justo a lo que ocurre cuando las iglesias católicas hacen sonar sus campanas que al llamado acuden los que quieren y los que no, simplemente las escuchan.
El gobierno estatal no ha escatimado campañas y orientaciones contra el sobrepeso y obesidad, invitando se sumen las mamás y papás, así como el personal docente de las escuelas, lo que no sucede como debiera, pues son pocos las maestras y maestros que cooperan, con el argumento de que se han cansado de insistir a los padres de familia que procuren dar una alimentación sana y nutritiva y predominan aquellos alumnos que llevan con el alimento preparado en su casa con comida excesiva en calorías o bien les dan dinero para que compren su “lonche” con los vendedores banqueteros en las afuera de los planteles o bien en la tiendita del interior de la escuela, en donde predominan las famosas botanas como churritos, papitas, “conchitas”, etc.
Por cuanto hace a las denuncias por cuotas excesivas para las posadas, justo es lo que ocurre con las quejas por el cobro de cuotas de padres de familia, todo queda en llanas llamaradas a misa.
En fin, el pedir la colaboración de los directores y maestros de planteles educativos, así como el de los padres de familia por niños más sanos y menos gordos, no empobrece, aunque en contrapartida los exhortos quedan como llamadas a misa. (www.intersip.org)
