Mi Columna
Para la “polaka”si hay
Por Carlos Robles Nava
La extradición o regreso de Estados Unidos a México de miles de migrantes se está llevando a cabo vía terrestre por las fronteras de nuestro país que colindan con las tierras del Tío Sam.
Son miles los que llegan cada semana y se convierten en una obligación moral para las autoridades fronterizas que es el caso de Coahuila con sus dos principales entradas del Sur hacia el Norte, es decir de Texas a Coahuila.
Los estadunidenses, me refiero a sus autoridades, toman decisiones fuertes y contradictorias y les importa “un comino” si el extraditado tiene o no recursos para continuar su viaje a su país de origen o aquí mismo en la República Mexicana.
A final de cuentas, el problema se lo dejan al o los Presidentes Municipales de las comunidades fronterizas que es precisamente la situación que enfrenta y dio a conocer en días pasados el Edil de Ciudad Acuña, Coahuila, Lenin Evaristo Pérez Rivera, que de plano “aventó la toalla” y públicamente expresó su impotencia por razones económicas de continuar con el programa de ayuda a los paisanos “depositados o desembarcados” en su municipio.
Evaristo Lenin, joven e imberbe Presidente de Acuña, no se anduvo con medias tasas al señalar que su municipio carece de apoyos federales para ayudar a los deportados a que regresen a sus casas sea dentro de México o al país de origen.
De acuerdo a lo dicho por Pérez Rivera, su administración no cuenta con dinero para ayudar a los migrantes a regresar a sus lugares de origen y por tanto, se margina de esta problemática sin dar opciones y menos alternancias.
Afirma que semanalmente llega un aproximado de 300 migrantes siendo un asunto que supera en mucho las posibilidades económicas de Acuña.
El edil acuñense tiene toda la razón, aunque en contrapartida para promoverse en las diferentes regiones de la Entidad como candidato a Gobernador dizque “por la libre”, por no decir, independiente, las arcas públicas del municipio que gobierna si cuenta con los dineros suficientes para su proyecto muy personal, pese a que su padre el inolvidable Evaristo Pérez Arreola, le heredo el partido político Unidad Democrática de Coahuila, que le ha dado la oportunidad de ser Alcalde en dos ocasiones de su comunidad natal.
Las arcas públicas de Acuña, en la actualidad están estancadas por la pesada carga de gastos innecesarios y destinados a su “muy personal proyecto político”, pues se ha aferrado a que los coahuilenses lo quieren ver como Gobernador, cuando que su imagen no ha rebasado los límites de Ciudad Acuña.
El nombre de su padre, don Evaristo Pérez Arreola, ha sido de hecho para Lenin Evaristo su bastión fuerte para penetrar a las colonias y demás sectores de votantes, pues el actual Alcalde poco asiste en las tierras que lo vieron nacer y ha crecido por lo que dejó su papá.
La mayor parte del tiempo, Lenin Evaristo lo destina para viajar repetidamente a la ciudad de México para hacer “grilla”, aparentando sus viajes gestoría en beneficio de su comunidad y al regreso de la capital de la República, anuncia como novedad obras e inversiones que ya de antemano fueron aprobadas por las Secretarías Federales respectivas.
Para el ambicioso Presidente acuñense, si hay dinero para la política, pero no para medianamente apoyar a los paisanos que son arrojados a tierras mexicanas con una mano adelante y otra atrás, lo que es indignante para este remedo de Edil. (www.intersip.org)

