Mi Columna
Al ”bote” por ratas
Por Carlos Robles Nava
Vaya, por fin el gobierno federal se decidió a actuar contra los líderes de la Sección 22 de Oaxaca, perteneciente a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.
El encarcelamiento de Rubén Núñez y Francisco Villalobos, no es precisamente por los daños causados al comercio, transporte, robos a negocios, a casetas de carreteras de peaje y a todo el “despapaye” que vienen haciendo en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, en particular.
La entrada a la ergástula de estos dos pseudo maestros es por robo agravado, es decir, entraron al “bote” por ratas y no como dirigente alborotadores, pues suscribieron leoninos convenios o “contratos” con diferentes proveedores que les daban una comisión que oscilaba entre el 3.5 y 4 por ciento del pago que se hacía, por el “simple” hecho de haber otorgado y favorecido la concesión de venderles a las dependencias educativas de Oaxaca.
Otro de las improcedencias cometidas por los dos líderes ratas es la venta de plazas, cobrar comisión a todo maestro que les “arreglaban” ser incluidos en la nómina magisterial oaxaqueña.
Este sucio y corrupto negocio Núñez y Villalobos, así como otros dirigentes de la 22, lo vinieron realizando durante años en que el manejo de todos los asuntos, particularmente los dineros que fueron manejados por el gobierno estatal en turno a través de lo que fue el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, mientras fue un “bastión” de la Sección 22 en la que los máximos líderes ponían a su antojo y decisión los titulares de esa dependencia.
Fueron los años de gloria de la Sección 22, pero como todo lo se inicia mal, acaba mal, Rubén y su secuaz Francisco, habrán de quedar en resguardo por algún tiempo, por lo pronto a los dos líderes y maestros ratas los confinaron en penales distantes a Oaxaca como fue el caso de Rubén Núñez, a quien enviaron a la ergástula de Hermosillo a fin de no alentar esperanzas de un rescate por parte de sus no simpatizantes sino seguidores comprados por estos dos corruptos “profetas”.
Es de pensarse que a los dos encarcelados no les paso por su cabeza por donde les caería la “chota”, pues lo más cuerdo o razonable hubiese sido por daños en propiedad ajena, así como destrozos a dependencias públicas, por bloqueo de comunicaciones federales, robos, destrozos y saqueos a casetas de cobro de carreteras de peaje, robos a comercios en los cuatro Estados en donde predominaron sus dizque movimientos y por otros delitos más inimaginables para los ahora presidiarios.
Los delitos concretos que les son imputados son adquisición, administración y aprovechamiento de recursos económicos de procedencia ilícita y su posterior aplicación para fines propios.
No hay que olvidar que no hay delito perfecto y la detención en abril pasado de Aciel Sibaja Mendoza, Secretario de Finanzas de la Sección 22 del CNTE, que lógico “soltó la sopa”, permitió a las autoridades federales conocer cómo funcionaba la caja de pandora de Núnez, Villalobos y demás líderes que han “saboreado” para beneficio propio recursos propios.
En principio la acusación es por 24 millones de pesos ya testimoniados y respaldados con documentos de las ilícitas actividades de Rubén Núñez y Francisco Villalobos, aunque la Secretaría de Gobernación ha dicho que va por más, pues tentativamente estima que el “robadero” llega a no menos de 130 millones de pesos.
De siempre he sostenido que los gobiernos, cualquiera que sea su nivel, dejan “correr la pelota”, hasta dónde ellos quieren y el tiempo que decida y aunque en este caso pasó demasiado tiempo, al menos ya se dio una muestra hasta dónde puede llegar. (www.intersip.org)

