Mi Columna
Vamos como cangrejo
Por Carlos Robles Nava
Sigue México enfrentando las consecuencias del trabajo infantil, problema que en vez de avanzar a una solución, ha caminado lentamente y los programas implementados por la Federación no se reflejan notablemente y, por el contrario, tal pareciera que caminamos como los cangrejos o sea hacia atrás.
La Secretaría Federal del Trabajo y Previsión Social, echo andar una campaña de sensibilización para combatir el trabajo infantil, denominando “Todos Contra el Trabajo Infantil”.
Hace cuatro años al iniciar el actual sexenio de Enrique Peña Nieto, trabajaban en diferentes modalidades 3 millones 36 mil en todo el país niños y menores de edad de entre cinco y 17 años de edad.
En esos cuatro años transcurridos, han dejado de trabajar 550 mil menores que fueron reincorporados al sistema educativo y pese a ese micro mínimo avance sigue siendo éste un verdadero problema preocupando al que la Federación le busca una solución, pues éste prevalece pese a las acciones que se han llevado a cabo.
Se han reformado y fortalecido artículos básicos de la Ley Federal del Trabajo y Previsión Social, que protegen a los menores de edad para sancionar a quienes los contraten clandestina o abiertamente y muy a pesar de ello, los avances son mínimos, dijo José Adán Rubí, Sub Secretario de Previsión Social de la mencionada Secretaría.
La ley establece una multa equivalente a cinco mil salarios mínimos para quienes contraten a niñas, niños y adolescentes al margen de lo que instituye la Ley Federal del Trabajo, además de que se incluye el encarcelamiento por cinco años a quienes incurran en esa violación, ya que el delito se considera como explotación infantil.
Por otro lado, mientras que Thomas Wissing, Director Adjunto de la Oficina de Países de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, para México y Cuba, reconoce que si bien es cierto que se ha mejorado en la protección legal de los menores, falta garantizar mejores salarios a los padres de familia para combatir y evitar situaciones de pobreza que luego son factores para que los infantes busquen y sean contratados indebidamente.
Dijo que si es cierto y no se oculta que hay en México muchas familias en pobreza extrema y que lo mejor en lugar de contratar a los pequeños, debieran ofrecerse mejores oportunidades laborales a los adultos y en este caso a los papás de estos infantes que son explotados en diferentes actividades laborales con horarios extenuantes, así como pagos paupérrimos que denota solo una situación: Explotación infantil.
Es cierto que caminamos, desgraciadamente como los cangrejos con más pasos hacia atrás que hacia adelante para lograr avanzar en una correcta solución en este problema que lacera a los que menos o no tienen nada.
En Coahuila, hacía años que no se conocía de ocupación de menores de edad, fuera de que en los dos últimos años se ha tenido que proceder en contra de dos a tres dizque empresarios que por ahorrarse unos pesos contratan en condiciones desventajosas a menores de edad. (www.intersip.org)
