Mi Columna
Llegan muy tarde
Por Carlos Robles Nava

Sobran aquellos que afirman que los industriales, comerciantes y empresarios mexicanos tanto los grandes, medianos como pequeños, se confiaron y reaccionaron tarde de las repercusiones del Tratado de Libre Comercio, sufriendo ahora el haber apostado todas las “canicas” a ese acuerdo comercial que en su tiempo fue el cuerno de la abundancia.
Después de 23 años de la firma de ese convenio, los empresarios mexicanos “están despertando” y hacen llamados para meterse más y apostarle al mercado interno, lo que es demasiado tarde porque si hay la verdad es que tendrán que pasar muchos años para competir con los “gringos” que antes que nada debe reconocer que no con facilidad soltarán el pastel porque son enormes ventajas que se tienen al instalarse en tierras totonacas.
México comodinamente se convirtió con el TLC en un país maquilador y atractivo por la mano de obra barata que pagan las empresas extranjeras, preferencialmente las estadounidenses que llegaron a ciertas entidades de la República Mexicana, en especial las colindantes o más cercanas a la frontera de los Estados Unidos.
Es cierto que esos monopolios industriales de la tierra del Tío Sam, crearon miles y miles de empleos resolviendo la situación económica de trabajadores que para muchos de ellos fue su primera contratación formal con beneficios de Seguro Social, reparto de utilidades y otros más instituidos en la Ley Federal del Trabajo que no recibían de los patrones mexicanos no solo del pasado porque en el presente sigue ese regateo en salarios más justos por los empresarios nacionales que improcedentemente se quejan de la alta rotación de empleo .
La situación fue cómoda y placentera para los obreros del país y más para los gobernantes que ahora no lo dicen abiertamente, sin embargo, la encrucijada en que han puesto a México las políticas de Donald Trumps, urgen se volteen los ojos al consumo de nuestros propios productos, además de entrarle a la industrialización de otros mucho más que se importan cuando que aquí tenemos la materia prima y hasta la mano de obra especializada.
En días pasados a raíz de una visita a Coahuila de Enrique Solana Sentíes, Presidente Nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio y Servicios Turísticos no anduvo con rodeos al ser directo señalando que debemos apostarle al mercado interno.
Hizo alusión a la exitosa promoción nacional de “El Buen Fin”, así como a la urgencia de voltear al mercado interno con el agregado de que hay artículos que pueden ser fabricados aquí porque hay capacidad sustituyendo los productos importados y quitarnos el yugo del TLC.
Empero debemos estar conscientes de que además de “El Buen Fin” en que solo sacan partido los comerciantes ofreciendo engañosas promociones como el dizque pagar en mensualidades y más cuando se agrega meses sin intereses, aunque eso es un anzuelo para captar más compradores porque el comerciante como coloquialmente se dice, “no la brinca sin huaraches” en incrementar sus precios a “cuenta” de dar crédito sin intereses y bajar el almacenamiento de lo que no vende.
A Solana Sentíes, dirigente nacional de los comerciantes organizados del país, le sobra razón y justificación en hacer un llamado no solo a sus agremiados, sino a los fabricantes y más a los inversionistas para voltear al consumo interno y no olviden que los extranjeros que vienen a México, no están haciendo ningún favor porque si su instalación en estas tierras es porque salen ganando. (www.intersip.org)
