Mi Columna
Aplica la lógica
Por Carlos Robles Nava

En la mayoría de las cosas buenas y malas de la vida diaria, siempre hay que anteponer la lógica y solo para “regularle el agua a los camotes”, ejemplo viviente lo tenemos con nuestros vecinos del Norte, los güeros, que cada vez consumen mayores cantidades de droga.
Dentro de la campaña del Presidente estadunidense, Donald Trump, está la reducción de ilegales preferentemente como él lo ha recalcado en sus declaraciones, a quienes introducen drogas a su país.
En vez de estar pensando en demagogias como el levantar un muro de más de tres mil quinientos kilómetros que marcan las fronteras México-Estados Unidos, dando por hecho que ese proyecto acabará o disminuirá la entrada ilegal de tanto criminal, arrojaría mejores resultados el destinar ese dinero en fortalecer y llevar adelante acciones que bajen sensiblemente el consumo de estupefacientes de toda clase de su propia profesión.
Las situaciones buenas y malas hay que decirlas cual como son y es verdad que hay familias enteras no solo de México, sino de Centro América, principalmente de países como El Salvador, Guatemala y Honduras, que buscan el tan mencionado “sueño americano”, como lo es también cierto que una buena parte de esos ilegales son traficantes de muchos niveles de toda clase de drogas.
Existen estadísticas oficiales que demuestran que mundialmente la población estadunidense figura en los primeros lugares de países con mayor consumo de mariguana, cocaína, opio, anfetaminas morfina, cristal y otras drogas más, calculándose el valor de ese comercio ilegal y de envenenamiento entre sus adictos no en millones, sino en billones de dólares que son disputados por distintos cárteles de la delincuencia organizada, sector dedicado en mayor parte al trasiego pequeño, mediano y grande de todo tipo de estupefacientes.
El gobierno del país del Tío Sam, tiene antes que nada reconocer su total fracaso en sus múltiples campañas contra la drogadicción a las que destina entre 50 mil y 60 mil millones de dólares anuales, sin resultados positivos.
Si hay demanda de drogas, es que hay mercado o sea compradores, esa es una de las muchas reglas que deben anteponer los mandatarios del vecino país del Norte y no “clavarse” y menos obsesionarse en que México le manda a los narcotraficantes.
Primero hay que limpiar la casa propia para entonces sugerir, recomendar y hasta exigir limpiar la casa vecina, mientras eso no ocurra nadie puede y menos debe decirle al de enfrente que está mal cuando el crítico es el principal consumidor.
Las cosas lógicas nos conducen al camino de la realidad y si marginamos ese sabio consejo, no avanzaremos a ningún punto.
El trasiego de drogas de México a los Estados Unidos, debe contenerse a como dé lugar y por cuanto hace a la entrada de ilegales sean mexicanos o de otras naciones, separa aquellos que bien te sirven a tu país al contar con mano de obra sino barata, al menos que no la encuentras en tu territorio porque ya en estos momentos los productores del campo de distintos Estados norteamericanos, están sufriendo por la falta de esos mexicanos ilegales que les levanten sus cosechas. (www.intersip.org)
