Mi Columna
Tronó la chiquillada
Por Carlos Robles Nava

Como final de las elecciones en Coahuila del 4 de junio pasado, no solo hubo candidatos triunfadores al obtener la mayoría del voto popular, sino también ganaron los electores que muchos de ellos son contribuyentes que es con el pago de sus impuestos como se venía sosteniendo al grupo de partidos políticos conocido como “la chiquillada” que solo servían “para eso y más” o sea de nada habiéndose convirtiéndose en verdaderas comparsas, principalmente del PRI.
Coahuila se convirtió en el curso de los últimos cinco a seis años, en una de las pocas Entidades del país donde se “mantenía”, subsidiaba o se sostenía la existencia de más fracciones políticas minoritarias que en varios comicios los votos de esos “pequeños” se sumaban inicialmente al PRI y en los últimos años al PAN al hacer alianzas con éstos.
Recientemente se hicieron cambios a la Ley Electoral de Coahuila, para eliminar el dos por ciento del total de votos conseguidos para pasar al tres por ciento como obligatoriedad para conservar el registro instituyéndose que partido que no alcanzara el 3 por ciento del total del padrón de votos perdería su registro como partido político.
El Estado llegó a “concentrar” un total de 15 partidos entre grandes y muy chiquitos, siendo estos últimos un total de diez quedando solo cinco institutos políticos que son PRI, PAN, PRD, UDC y MORENA.
Por su parte, la bien llamada “chiquillada” y que en lo sucesivo quedan fuera de cualquier contienda electoral, al menos en Coahuila, son los Partidos Joven, Campesino Popular, de la Revolución Coahuilense, del Trabajo, Movimiento Ciudadano, Social Demócrata Independiente, Verde Ecologista, Nueva Alianza y Primero Coahuila.
Como coloquialmente se dice “no se puede tapar el sol con un dedo” y eso es justo lo que sucedió al quedar reducidos en simples espectadores los grupos de la “chiquillada” cuyos dirigentes o dueños de esos partidos sobrevivían, por cierto bien y con bastante holgura, gracias a las prerrogativas que “por ley” tenían derecho.
El “apoyo” o “mantenimiento” con dinero público destinado a la “chiquillada” representaba para el erario público una apreciable y estimable cantidad, pues además de la mensualidad que se les entregaba hubiese o no elecciones, recibían dinero adicional para los gastos de campaña de sus postulantes.
Es de suponerse que con esta reducción de partidos, será menor el presupuesto general que Coahuila destine en las próximas elecciones y aquí es donde afirmamos que los contribuyentes también fueron ganadores en las elecciones del pasado 4 de junio.
Aunque es prematuro “cantar” o dar como un hecho que la “chiquillada” en el futuro quedará relegada de las ubres gubernamentales al dejar de recibir las canonjías y demás recursos económicos para su mantenimiento, no puede descartarse que los dirigentes o “dueños” de esos partidos pequeños harán su “lucha” para no perder los apoyos económicos que por buen tiempo estuvieron recibiendo.
Las autoridades electorales superiores o el gobierno que son los “jefes” o mandamás del Instituto Estatal Electoral, bien harían en fajarse los pantalones para que no regresen estas lacras que lo único que saben hacer es vivir bien con los dineros del pueblo. (www.intersip.org)

