Por años y años, ha sido tradicional que en los primeros meses de cada año, las áreas de las Tesorerías Municipales de los 38 municipios de Coahuila, se vean no atestadas, sino abarrotadas de contribuyentes que acuden a pagar la anualidad de su pago del impuesto predial.
Mi Columna
Apapacho de Gera
Por Carlos Robles Nava
Por años y años, ha sido tradicional que en los primeros meses de cada año, las áreas de las Tesorerías Municipales de los 38 municipios de Coahuila, se vean no atestadas, sino abarrotadas de contribuyentes que acuden a pagar la anualidad de su pago del impuesto predial.
El atractivo de los descuentos y bonificaciones que son proporcionales si se cubre el adeudo en enero, febrero o marzo y en otros casos agregando la modalidad de dar boletos para algún sorteo de automóviles, electrodomésticos y hasta una o dos casas, son los ingredientes para que los contribuyentes del predial, hagan lo posible por ser los primeros en estar frente a las cajas de las oficinas locales recaudadoras de impuestos.
En algunos casos se han instalado cajas y filas especiales para personas de la tercera o cuarta edad, así como discapacitados, lo que es de reconocerse a los alcaldes que toman esas positivas medidas considerando los largos tiempos que estos contribuyentes permanecen de pie, aunque bajo techo. También hay los que ofrecen café, chocolate o champurrado, así como pan de dulce, preferentemente donas.
Sin embargo, que se recuerde, por vez primera uno de esos municipios coahuilenses y en este caso me refiero al de Monclova, Gerardo García Carrillo, además de disponer las atenciones y facilidades mencionadas líneas arriba, puso en boga y modalidad, colocar sillas en los pasillos o espacios que conducen a las cajas donde se atiende a la tercera y cuarta edad y personas con capacidades diferentes.
La decisión del edil panista monclovense, además de acertada, ha sido comentada favorablemente, en especial por parte de la tercera y cuarta edad, así como las personas discapacitadas, ya que resulta un martirio permanecer largos tiempos de pie y lo peor, soportar estas molestias hasta para “ir a pagar impuestos”.
Este programa denominado ya como “Buen Trato al Contribuyente” lo inicio el ayuntamiento monclovense a partir del dos de enero de este año, continuándolo por el momento hasta marzo, considerando que son los meses de mayor afluencia.
Eso de dar chocolate, café, champurrado u otras bebidas calientes al margen de todo, es una buena atención para los contribuyentes del predial, al igual que estimular para generar más pagos el programas sorteos de diferentes productos, es digno de hacerlo, pero en colocar sillas para que evitar que “sufran” los discapacitados y tercera y cuarta edad, además de ser un real y verdadero apapacho, es ser una autoridad humanitaria y sensible.
No tengo el gusto de conocer personalmente al Presidente Municipal de Monclova, licenciado García Carrillo, pero esta última medida recibida con agrado y beneplácito los monclovenses y en particular por las personas de capacidades diferentes y los llamados de tercera o más edad, merece un reconocimiento, al menos de parte de este columnista a través de estas líneas.
En nuestros periódicos recorridos por las diversas regiones de la Entidad, por razones de trabajo, no habíamos tenido oportunidad de conocer y darnos cuenta de esta consideración a los contribuyentes sean del predial u otros impuestos o derechos municipales, siendo normal y general la desatención de muchos de los alcaldes coahuilenses para los de la tercera y cuarta edad, así como para los discapacitados.
Enhorabuena y que mejor que sirva de ejemplo para que estas acciones sensibles y humanas, se vean en otros municipios de Coahuila. (www.intersip.org)

