Mi Columna
Cuál austeridad
Por Carlos Robles Nava
Es tan contrariada la vida de nosotros los mexicanos, que caemos repetidamente en contradicciones como eso de la reciente austeridad para el 2016 declarada por la Secretaría de Hacienda, porque para un solo ejemplo están los gastos de las fracciones parlamentarias de las Cámaras de Diputados Federales y Senadores que siguen gastando como si viviéramos tiempos de bonanza.
Lo peor es que los legisladores federales se dicen repetidamente representantes del pueblo en el Congreso de la Unión, lo que a final de cuentas es una burla para quienes votaron a favor de ellos en los comicios, pues es una verdad que se dedican a todo menos ver por quienes votaron por ellos.
Para muestra, solo hay que hacer mención que en la Cámara de Diputados Federales, haya en San Lázaro, de la ciudad de México, tan pronto inicio el 2016 y aún no terminaba el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, de hacer saber del recorte de más de cien mil millones de pesos en el presupuesto de este año, que por cierto ya se había aprobado y, los diputados federales iniciaron sus viajes al extranjero.
Esos viajes que más que eso, son tours turísticos a cuenta del dinero del pueblo, porque al menos dicen que van a otros países, preferentemente del viejo Mundo, para conocer cosas que puedan aplicarse en México, aunque se ha conocido algo positivo y que realmente haya servido para algo en las tierras totonacas.
Si en el 2015 se canceló la mayoría de viajes al extranjero, en enero se reanudaron lo que muestra una de las tantas situaciones contrariadas que vivimos en los diversos círculos, pues tal parece que los focos de alarma “encendidos” por Luis Videgaray, no hicieron mella en donde debe recalar más, no por la austeridad que los diputados tengan que vivir, sino porque son éstos los que deben ser guías y ejemplos, aunque suene muy demagogo, del resto de los mexicanos.
Para darnos cuenta de cómo se las gastan nuestros legisladores, a fines de diciembre del año pasado se programó un viaje a Paris, Francia, para participar en la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para tratar lo relativo al cambio climático.
Se integró una comisión de 11 diputados representando a la mayoría de los partidos políticos que integran la Cámara de Diputados y de esos 11, a nueve de ellos les compraron boleto de primera clase con un costo de 120 mil pesos cada uno, mientras que a dos, les dieron para clase turística, con precio de 90 mil pesos y se les dieron 450 euros diarios para sus gastos de estancia.
En los primeros días de enero pasado, la Junta Coordinadora extendió tres boletos más con destino a la misma Ciudad Luz, sin decir si los favorecidos con este viaje fue para acudir al mismo evento sobre el cambio climático, que como siempre no se ve utilidad de esos viajes turísticos.
Un periodista, volviendo al tema de esta columna, entrevisto al legislador perredista Carlos Hernández Mirón, sobre la controvertida austeridad que se lleva en la Cámara de Diputados Federales y no dio una respuesta específica a la pregunta, señalando que a él se le hicieron tan caros los boletos que pidió el suyo para la clase turística y dice que la Junta Coordinadora le respondió que no se podía, pero sin dar más explicación, por lo que no tuvo de otra más que irse en primera clase o sea como príncipe.
A su favor, al menos de palabra, Carlos Hernández Mirón, justificó su viaje en primera clase porque afirmó él si fue a trabajar y al cuestionársele que si el resto de compañeros no fueron a eso, solo se encogió de hombres para expresar que eso era “soplado” de cada quien.
Así se gastan nuestros impuestos en tiempos de crisis y austeridad, pues como será cuando no hay limitaciones económicas. (www.intersip.org)


