Mi Columna
Vivos no, justicia divina
Por Carlos Robles Nava
En lo personal lo dudo, aunque no tengo elementos probatorios, pero como bien o mal se dice, miente y acertaras, pues considerando la magnitud de crecimiento que tuvo la delincuencia organizada hace diez años en Coahuila, aproximadamente, es poco probable que sus enormes tentáculo hayan abarcado una única zona específica de Coahuila para ejecutar y matar vil mente no solo a adultos, sino a inocentes niños y mujeres.
Considero y me entero de las versiones oficiales tanto del gobierno federal y estatal, en especial en estos momentos en que está en boga el nombre del lugar llamado “Patrocinio”, en el municipio de San Pedro de las Colonias, Coahuila y que hablan unos sectores de cientos y hasta miles de “sacrificados”, aunque también se afirma que no es para tanto y que todo se concentra en algunas decenas de muertos.
Los que sean, la verdad es que en San Pedro, como en otras regiones de Coahuila, asentaron sus reales importantes y poderosos grupos sanguinarios de los cárteles que llegaron a La Laguna de Coahuila en esos años idos.
Hay quienes se preguntan porque la matanza de inocentes niños y mujeres y esto sin que este demasiado enterado, es una forma de “escarmentar” a los papás de estos chamaquitos, sin que hayan tenido culpa o intervención alguna en estas ilícitas actividades, sucediendo igual en las mujeres, aunque en ese género las hay las que si anduvieron de “puchadoras”, “halcones” u otra actividad que una u otra forma se vieron involucradas en estas insanas actividades, sin faltar la muerte de estas también inocentes féminas, su ejecución es parte del plan “escarmiento” o “para que se enseñes a respetar e lo ajeno”, bien o mal su ejecución está conectada con una actividad de tal o cual cártel.
Los grupos civiles que vienen pidiendo justicia “divida” para los desaparecidos en Patrocinio, piden a las autoridades de todo nivel, una búsqueda inagotable para dar con los restos de los desaparecidos que son claros, “se los llevaron vivos, los queremos vivos” como el trillado canto de los 43 estudiantes de Guerrero que imposible, pues se está hablando de la desaparición de 43 desde hace dos años, cumplidos precisamente este septiembre pasado.
Los familiares de quienes fueron sacrificados en Patrocinio, no los quieren vivos, simplemente el rescate de sus cuerpos para darles santa sepultura, antigua tradición de los mexicanos convencidos de que es para sus parientes tengan el descanso eterno.
Dicen que no hay mayor lucha que la que no se hace y este es el caso de los familiares de los ejecutados en Patrocinio, San Pedro de las Colonias, aunque sobrarán quienes lo vean como un imposible, sin faltar la mano de Dios que se extienda sobre las autoridades correspondientes del caso para darles descaso eterno de sus parientes desaparecidos.
Hablar de justicia divina, recordemos que México es sino el 90, estimo conservadoramente que un 80 por ciento de católicos o creyentes en Dios o alguna virgen, caso concreto la milagrosa Guadalupana.
El gobierno federal gasta muchos millones de pesos en tonterías y en raterías que para el caso es lo mismo. ¿ No podría darles un poco de justicia divina a estos cristianos que solo desean la paz eterna para sus familiares víctimas de la delincuencia organizada?”. (www.intersip.org)
