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Carlos Robles

Se fue la honorabilidad

Con harta melancolía por los tiempos idos y a partir de unos 10 a 15 años para acá,  me he enterado con desagrado a través de los medios impresos de comunicación o televisión de fraudes, abusos de confianza y de vulgares raterías en donde están involucrados algunos notarios públicos de Coahuila, quienes con todo descaro y, claro, por dinero, aceptan cometer ilícitos de fe notarial para proteger y cumplir con peticiones de algunos de sus clientes, pero también para beneficiarse ellos en lo personal.

Mi Columna

Se fue la honorabilidad

Por Carlos Robles Nava

Con harta melancolía por los tiempos idos y a partir de unos 10 a 15 años para acá,  me he enterado con desagrado a través de los medios impresos de comunicación o televisión de fraudes, abusos de confianza y de vulgares raterías en donde están involucrados algunos notarios públicos de Coahuila, quienes con todo descaro y, claro, por dinero, aceptan cometer ilícitos de fe notarial para proteger y cumplir con peticiones de algunos de sus clientes, pero también para beneficiarse ellos en lo personal.

Y, me pregunto: ¿ Dónde quedó la honorabilidad y respetabilidad de los notarios públicos, cuya decencia y honradez en estos tiempos se cuenta con los dedos y sobran?.

Tuve el placer, con el tiempo y gracias a mi profesión periodística, de conocer y tratar personalmente a varios notarios públicos de los viejos y algunos que recuerdo en este momento: Raymundo Córdova Zúñiga, Felipe Sánchez de la Fuente, Jesús, Homero H. del Bosque, Cano Loperena y otros más, que al menos y públicamente tanto en el pasado como en el presente, no han aparecido situaciones adversas por conductas indebidas.

De los mencionados, unos originarios o al menos avecindados en Torreón, Piedras Negras, Saltillo y Ciudad Acuña.

De esos antiguos o viejos notarios públicos jamás se olvidará por parte de quienes tuvimos oportunidad de tratarlos, su respeto a todo, pero especialmente, a cumplir cabalmente con su trabajo dentro de las normas no solo morales, sino jurídicas.

Para nuestros abuelos y bisabuelos, los notarios de antes fueron custodios, por llamarlos de alguna manera, de sus deseos de herencias con o no por escrito, pues su palabra representaba una honorabilidad absoluta y de esa misma manera la sociedad los veía no solo con respeto, sino con agrado y plena aceptación.

Hoy, hay ciudadanos que más que respeto, les tienen temor y miden su distancia con ciertos notarios públicos coahuilenses, pues se tienen dudas y desconcierto por denuncias públicas y judiciales por culpa de aquellos fedatarios en contra de quienes se han denunciado procedimientos ilegales e improcedentes.

Y, no me refiero a notarios jóvenes, sino igual a los medio y completamente veteranos, llamando la atención ese contagio o epidemia de corruptelas que es un verdadero cáncer que está carcomiendo a muchos sectores de nuestra sociedad que por decenas de años habían estado alejados de esas bribonadas.

Lo último sobre los otrora respetables y honorables notarios públicos está saliendo a la luz pública en los últimos días, al dar a conocer el gobierno del Estado, que no menos de 50 notarios públicos de las diferentes regiones de Coahuila, están involucrados en fechorías relacionadas con documentos apócrifos y falsas e inventadas declaraciones dizque “testimoniales” para rascar patrimonio ajeno dentro de las lides del Registro Público de la Propiedad.

Es cierto que la Procuraduría de Justicia del Estado realiza las investigaciones sobre esos ilícitos y ojalá, por el bien de ese gremio que en el pasado tuvo la confianza de la sociedad, que todo quede en simples sospechas o suposiciones que lo dudo por la veracidad con que de este caso habla el Secretario de Gobierno, Víctor Zamora.

Si este difícil trance la libran los notarios públicos, lo que no será fácil por la difusión que se ha dado a las investigaciones previas del caso “Registro Público de la Propiedad”, el golpe a la luz pública no habrá quien se los quite, tal y como reza el acertado proverbio de que “garrotazo dado ni Dios lo quita”.(www.intersip.org)