Mi Columna
Inicien por su casa
Por Carlos Robles Nava

La iglesia católica se ha convertido en los últimos diez o menos años, en férrea crítica de las administraciones federales en turno, en particular por el incumplimiento de promesas de campaña, pero de sobre manera por tanta ratería y escamoteo que han dado a los impuestos.
Es doloroso, pero la verdad es que la grey católica no está equivocada y como diría “Juan Pueblo” y menos meando u orinando fuera de la olla o vasija porque a diario se nos informa de los escandalosos y millonarios robos de dineros públicos cometidos por nuestros gobernantes.
Empero, en contraparte sobre el desvío de dinero y otros delitos como la violación a infantes, de la Iglesia Católica hay mucho que decir y corregir para tener calidad moral de señalar los excesos del vecino y en este caso de los gobernantes.
La grey católica de Coahuila no está exenta de esos excesos que no son otra cosa que delitos en los que rara vez se turnan a las autoridades judiciales para castigar a sus miembros o sea los sacerdotes de diferentes niveles o categoría.
Lo más reciente son los abusos sexuales cometidos por el Rector o Director del Seminario de Piedras Negras, Coahuila, en menores de edad internados en ese recinto y que el propio Obispo de la Región Norte, con sede en la citada ciudad fronteriza, facilitó la fuga del responsable de esos delitos sexuales.
Este es tan solo una migaja que debe corregir la iglesia católica, porque sus miembros no solo han cometido violaciones a niños, sino igual a niñas y “envuelto” a mujeres adultas para tener relaciones amorosas con ellas.
En Saltillo, Coahuila, no hace mucho tiempo, se dijo en los mismos pasillos de la grey católica, que dos sacerdotes fueron encubiertos por la sede del Obispado de la capital de esta entidad, facilitándoles su huida para no ser detenidos por la Procuraduría de Justicia, tras ser denunciados como violadores de internos del seminario de la ciudad capitalina.
En materia de “desaparición” de dinero producto de aportaciones de fieles de la religión católica, se divulgó que millones de dólares malverso el Obispo de Boston, Estados Unidos y que a falta de denuncia permaneció libre y con el “visto bueno” de El Vaticano.
Esos dineros fueron gastados por la citada autoridad eclesiástica en lujos, pues se compró una costosa residencia con servicios principescos entre ellos, baño sauna, vehículo de “cache” a pie de la ostentosa casa, servidumbre hasta para ir al baño, etc.
Lo más reciente acaban de darlo a conocer en días pasados los medios de información, al enterar que en Mendoza, Argentina, fue detenida y encarcelada la monja católica Kosaka Kumiko, mujer de 49 años de edad, por haber facilitado y consentido abusos sexuales a niños sordos internados en el Instituto “Antonio Próvolo” con pequeños sordos y con hipoacusia.
Ya están en la cárcel dos sacerdotes y tres empleados de ese Instituto que tuvieron la complicidad de la monja Kosaka Kumiko, facilitándoles las condiciones para que los indeseables sujetos cometieran su asqueroso delito. Uno de los mismos sacerdotes detenidos, fue denunciado por delito similar en Italia.
Obispo, Raúl Vera López, para critica al prójimo hay que tener la cola corta. (www.intersip.org)

